Suelos de montaña, frágiles cimientos de valiosos ecosistemas

Los suelos constituyen una sutil interfase entre corteza terrestre y biosfera, una frágil capa esencial para la vida vegetal, constituyendo en su conjunto ecososistemas de un valor incalculable, fruto cientos o miles de años de meteorización y acción de los seres vivos.  

Tepe instalado en suelo restaurado.

En las zonas de montaña estos ecosistemas están expuestos a condiciones ecológicas adversas (amplitud térmica, fuerte insolación, vientos desecantes, innivación prolongada…) haciéndolos, si cabe, todavía más valiosos.

Cualquier intervención que suponga realizar movimientos de tierra en montaña debe partir de la premisa de que el suelo (tierra vegetal y materiales finos) debe ser tratado como un recurso muy limitado y no renovable, ¡un tesoro de primera orden!. Las medidas de restauración deben realizarse con sumo interés y cuidado para facilitar que los céspedes naturales de altitud se regeneren.

Tras el Seminario de las buenas prácticas de restauración ecológica en los Pirineos, los días 26 y 27 junio en Bagneres de Bigores, destacamos las siguientes conclusiones del programa Ecovars (www.ecovars.fr) y otras experiencias presentadas :

  • La organización y seguimiento de las tareas de restauración son la clave del éxito de la restauración. Comunicación entre los agentes implicados, adaptación del cronograma y adopción de nuevas medidas imprevistas. Interés por garantizar una buena restauración.
  • La transferencia directa de tepes o motas vegetales de suelo se trata del método más eficaz.
  • El empleo de especies de origen local a través de transferencia de heno recién cortado, confiere un mulch fijador además la fuente de semillas locales.
  • La multiplicación de especies por parte del sector agrícola, para permitir la adquisición de semillas certificadas locales.
Eliminación de zona de aparcamiento y restauración como pasto natural (trabajos realizados en otoño de 2018)


Restauraciones en nueva pista de esquí y alrededores (tepes y siembras locales). Trabajos realizados en el año 2016.

Bien que en montaña los suelos puedan ser más sensibles, estas técnicas son aplicables y aconsejables para cualquier para cualquier alteración de suelos.

Mas biodiversidad en la ciudad

Las ciudades y la conservación de la naturaleza se han considerado tradicionalmente como conceptos opuestos. ¿Dónde hay urbanismo no hay naturaleza?

Los parques y jardines se han convertido en las pequeñas islas donde escapamos del ruido y los agobios, y donde encontramos el sosiego. Y es que está totalmente demostrado que las zonas verdes influyen positivamente en nuestro bienestar. El contacto con la naturaleza nos reporta salud.

Es por ello que es lógico buscar, proponer y encontrar más lugares para la naturaleza en la ciudad, queremos invitarla a quedarse en cada calle, en cada plaza, en cada balcón.

Son muchas las medidas que podemos adoptar para facilitar que muchas especies, tanto animales como vegetales, quieran vivir más cerca de nosotras.

Empecemos por sustituir especies exóticas (tulipanes) por plantas autóctonas (amapolas) tanto en jardines como en nuestras macetas; dejemos de quitar las “malas hierbas” de cualquier rincón (nos encanta ver una margarita crecer entre dos baldosas); naturalicemos los puntos de agua para que una rana pueda esconderse bajo una piedra; facilitemos y protejamos los nidos de nuestras visitantes anuales como las golondrinas, han hecho un largo viaje para volver a vernos (utiliza sistemas que eviten que sus excrementos caigan donde no quieres, pero no destruyas el nido); noooo, los herbicidas y pesticidas no son la mejor solución, los insectos nos prestan muchos servicios de manera casi invisible; integremos materiales naturales para que se sientan cómodos, como muros de piedra seca con huecos y grietas donde poder esconderse; troncos de madera muerta en la ribera del río; …

Protejamos a los insectos y potenciemos su prestación de servicios.
Gabiones de piedra que permite que pequeños animales se escondan entra sus huecos.

Son tantas las medidas que podemos adoptar ¡manos a la obra! Y es que cada vez son más grandes las ciudades y en ellas vive más de la mitad de la población mundial. Convivamos con más biodiversidad, favoreciendo a su vez su conservación.

Desde la arquitectura y el urbanismo tenemos mucho que hacer, ¡a por ello!

Filtro de gravas plantado, tratamiento extensivo para las aguas residuales

Buscando una solución de tratamiento extensivo para la depuración de aguas, hemos dado con un sistema ampliamente utilizado por nuestros vecinos franceses, con excelentes resultados de depuración.

Se trata de un humedal artificial de percolación vertical, que consiste en un filtro de gravas plantado con carrizo. Los filtros son alimentados, alternativamente, en superficie con el vertido de aguas residuales brutas, habiendo pasado únicamente por un desbaste. El agua va percolando verticalmente a través del filtro, permitiendo una retención física de los materiales en suspensión en la superficie, donde se irán acumulando. La degradación biológica de las materias disueltas será realizada por la biomasa bacteriana aeróbica fijada sobre el lecho filtrante. La empresa Syntea (www.syntea.es) propone este BiHo-fiftre®


Esquema del BiHo-fiftre®

En caso de existir suficiente desnivel el sistema funcionará sin electricidad, mediante sifón autocebante; de lo contrario se requerirán unas bombas para impulsar el agua sobre los lechos.

Las principales ventajas que encontramos son una excelente integración paisajística, una explotación simple y gastos reducidos. Lo más importante es que no se deben tratan los fangos por separado.

Los tratamientos extensivos de tipo «filtros verdes» o «biofiltros» pueden ser de muchos tipos, y en existen experiencias fracasadas, por desconocimiento y mala previsión.

Estos sistemas son una excelente solución, pero es imprescindible realizar un buen estudio previo, prever el dimensionamiento adecuado, analizar las gravas utilizadas y construirlo minuciosamente. ¡Entonces será un acierto asegurado!

En Aragón pudimos visitar el filtro de Castelserás (Teruel) puesto en marcha en verano de 2018, como prueba de este sistema por el Instituto Aragonés del Agua.

Depuradora de Castelserás

Por una ética en la arquitectura. Por la ética.

Estamos de acuerdo en que vivimos en tiempos locos. En el campo que nos ocupa, el sector de la construcción es responsable del 45% (aprox.) de las emisiones de CO2, y éste es sólo uno de los muchísimos datos desalentadores que podríamos nombrar. ¿Cómo puede ser que un sector con tantísimas posibilidades siga despilfarrando energía, olvidando oficios, maltratando a gremios, imponiendo pautas decididas a puerta cerrada?

Por favor, recuperemos nuestro sentido común, hagamos caso a nuestra condición innata de seres sociales que dependemos de una comunidad para sobrevivir. Recuperemos la ética como sentido, como brújula, para relacionarnos con nosotrxs mismxs y con nuestro entorno de una manera sana y positiva.

La arquitectura tiene mucho que decir en esto, ¡qué suerte! Podemos diseñar espacios amables y cuidar nuestro entorno como si fuera nuestra casa, porque en definitiva, lo es. Es el lugar donde se desarrolla nuestra vida, con nuestras historias, contradicciones, ilusiones, qué menos que tratarlo con cariño, ¿no? Qué menos que tratarnos con cariño.

Pongamos en práctica la ética, la cercanía, como modo de cuidarnos todos.

La educación ambiental no es una charla

La educación ambiental esta de “moda” hoy, porque en algún momento el ser humano descarriló; salió del camino eco-lógico para entrar en una especie de amnesia, donde ya no relacionamos nuestro día a día (entorno material, actividades, etc.) con la naturaleza. Casi hemos olvidado que una zanahoria proviene de la tierra, directamente. Así que ya no les cuento una nevera o el sofá de casa: madera, minerales, petróleo, agua… todo sale de la Tierra.

Nuestro impacto sobre el planeta está directamente relacionado con nuestro consumo, y no queremos verlo. Tanto es así, que muchas veces se oculta.

En este contexto es donde nace la educación ambiental, para reflexionar, aprender e integrar que dependemos de un medio ambiente sano. Y así fomentar nuevos hábitos de consumo, más responsables y sostenibles.

En tercerepaisaje entendemos la educación ambiental como un proceso continuo y transversal,  cuyo objetivo es el desarrollo personal de cada individuo y de la sociedad. Cambios en hábitos de consumo, bioconstrucción, descubrimiento de la naturaleza, puesta en valor del funcionamiento de los ecosistemas, etc. Estos son los valores que deseamos transmitir proponiendo soluciones y caminos que velan por el cuidado del medio ambiente y la sociedad.

Una charla o un taller de educación ambiental son una parte de la educación ambiental, pero no olvidemos que ésta es mucho más amplia.

Esta imagen, de autor desconocido, muestra muy bien lo que la sociedad prioriza la hora de «educar».

¿qué es la restauración ecológica?

La restauración ecológica es la «asistencia a la recuperación de ecosistemas que han sido degradados, dañados o destruidos». Su objetivo es la conservación y reposición del capital natural, así como la restitución de los servicios ambientales para su disfrute y aprovechamiento por parte de la sociedad.
Muchas de las actividades humanas tienen un impacto sobre el medio ambiente, induciendo una degradación de la calidad del mismo (explotación de recursos naturales, construcción de infraestructuras, vertido de residuos, etc.). Dicha degradación conlleva, generalmente, su pérdida de resiliencia (capacidad de absorber perturbaciones para regresar a su estado original una vez terminada la perturbación).

Con la restauración ecológica estudiamos cuál o cuáles son los procesos ecológicos perdidos o bloqueados durante la degradación, aquellos que pueden devolver resiliencia al sistema. Proponemos entonces una intervención, tan mínima como sea posible, para reactivar estos procesos que permitirán, a su debido tiempo, la reconstrucción del sistema. Algunas veces, la restauración ecológica consiste únicamente en eliminar la causa de degradación.

Cada situación, única, cuenta con su historia, su marco socio-cultural, sus características ecológicas, etc. Por ello, la restauración, realmente ecológica, debe realizarse desde una aproximación holística, contemplando todos estos aspectos, además de los conocimientos ecológicos científicamente contrastados.

Embalse de Arguis. Estiaje.

Puesta en marcha de iniciativas de compostaje

En los últimos años hemos trabajado en diversas experiencias de compostaje local. Sin duda la mejor manera de gestionar sosteniblemente nuestros restos orgánicos de cocina, obteniendo además un abono de calidad para nuestros suelos: el compost.

Las exigencias legales europeas en materia de residuos marcan un objetivo para el año 2020: recoger selectivamente para el reciclaje, al menos, el 50% (en peso) de nuestros residuos. En Aragón no llegamos al 25% en el mejor de los casos, a día de hoy.

Separando la materia orgánica, la cual supone al menos un 40% de nuestro peso de residuos diarios, avanzaremos rápidamente en el cumplimiento de los objetivos. Además lo aprovecharemos en nuestro entorno, parques, jardines, macetas, huertos….

Las administraciones ponen en marcha programas de compostaje doméstico, como la experiencia llevada a cabo por Grhusa (2016-2018), con quien hemos instalado unas 400 composteras en hogares de las Comarcas de la Hoya de Huesca, Alto Gállego y Jacetania. También hemos participado en la puesta en marcha de puntos de compostaje comunitario en diferentes localidades, y en programas de sensibilización para el reciclaje en colegios e institutos, con la Comarca de Alto Gállego, Comarca de Gúdar-Javalambre, Ayuntamiento de Jaca, Ayuntamiento de Torres de Barbués, Ecologistas en Acción, etc.

¡Tenemos mucho por hacer en este campo!

el porqué de tercerpaisaje

el porqué de tercerpaisaje

Hay muchas formas de entender el Tercer Paisaje, muchas formas de imaginarlo… Gilles Clément (1943) escribió El Manifiesto del Tercer paisaje para defender los espacios residuales que quedan fuera del ordenamiento. “Si dejamos de mirar el paisaje como si fuese el objeto de una industria podremos descubrir de repente una gran cantidad de espacios indecisos, desprovistos de función, a los que resulta difícil darles un nombre”. Son muy variados en formas y tamaños, pero “tienen una cosa en común: todos ellos constituyen un territorio de refugio para la diversidad”

Esta lectura nos gustó y nos inspiró. Y así lo adoptamos:

El primerpaisaje, aquel que evolucionó a lo largo de milenios, modelado por los procesos naturales, sin intervención humana. Queda bien poco… 

El segundopaisaje es el que el ser humano ha creado sobre el primero, en poco tiempo, generando espacios residuales e improductivos en demasiadas ocasiones.

El tercerpaisaje es el que proponemos inventar para recuperar los residuos territoriales y fragmentos de un paisaje nuevo. Restaurar, reinventar, remodelar… espacios naturales y espacios urbanos de una forma integradora.

De ahí ha surgido tercerpaisaje como nombre de nuestro estudio. “Un territorio-refugio reinventable”, válido tanto para la naturaleza como para el ámbito más urbanístico, donde los espacios usados, residuales, esperan pacientemente a que les prestemos una atención especial, cariñosa.